“Rodesia, la radiografía del la piratería”
La trampa de los diamantes:
Colonización, racismo y saqueo.
El Reino Unido de la piratería, junto
a otras potencias coloniales de la época, devastaron el continente
africano, saqueando los recursos naturales y arrebatándoles a los/as
africanos/as el futuro y la prosperidad. La pobreza crónica, la
inestabilidad política y los interminables conflictos étnicos se
originaron en el preciso momento en que los europeos pusieron un pie en el continente, en particular los piratas británicos.
Hay un ejemplo que no es tan conocido
pero que clarifica de manera incontrastable el accionar de la
piratería británica en el continente africano: Rodesia del sur
(Rhodesia en inglés)
La tragedia del país del sur de África
comenzó con la llegada de Cecil Rhodes. El “intrépido” pirata
disfrazado de “comerciante” nació en el Reino Unido en 1853. Con
tan solo 17 años viajó a Sudáfrica en busca de aventuras y
riquezas pero también lo hizo para mejorar su salud. Padecía un
complicado asma que lo tenía a mal traer y buscó apaciguarlo con la
ayuda del benévolo clima de África del Sur.
En 1867 se descubrieron diamantes en
Sudáfrica y en 1871 comenzó la “fiebre del diamante”. Los
europeos con ansias de fortuna se dedicaron a buscar día y noche las
brillantes piedras, entre ellos Rhodes. Cecil compró a precio vil
concesiones mineras hasta que en 1888 las consolidó en una sola
empresa llamada “Der Beers Consolidated Mines. Rhodes se asoció
con el estado colonial británico para que este le garantizara la
exclusividad de la explotación minera. Las tropas imperiales
aniquilaron a posibles competidores, esclavizaron, masacraron y
expulsaron a la población africana de las zonas mineras. Así fue
como Rhodes llegó a controlar el 90% del comercio mundial de
diamantes, construyendo con el beneplácito de la Corona un
monopolio que se sustentó a través de la expropiación, el trabajo
forzado y leyes raciales que tuvieron por fin arrebatarles a los/as africanos/as sus propios recursos naturales. La sociedad entre Rhodes y
la corona pirata se conoce como “crony capitalism” (capitalismo
de amigos) una alianza entre el Estado y una empresa para eliminar a
la competencia. En definitiva, se trató de un monopolio protegido
por el Estado camuflado como “empresa privada” y agigantado a
través de la violencia organizada.

Rhodes se convirtió en un magnate
multimillonario gracias a la “trampa de los diamantes.” Dichas
piedras no eran escasas como se creía, pero el monopolio de Rhodes, al controlar la totalidad de las minas, la producción y la
distribución, lograba retener la oferta y simular escasez con el fin
de aumentar exponencialmente el valor. A través de campañas
publicitarias que duraron hasta bien entrado el Siglo XX, lograron
instalar que “los diamantes eran un símbolo universal del amor y
del matrimonio.” Dicha propaganda, un lavado mental cultural
financiado por un monopolio, reforzó aún más la trampa. Lograron
que un bien abundante se convirtiera en un lujo aspiracional, lo que
hizo que el precio se inflara artificialmente dado que
el valor no venía de la utilidad ni de la libre demanda sino de un
lavado mental cultural publicitario.

Rhodes fue un supremacista
recalcitrante, veía a los/as africanos/as como “niños/as”
incapaces de gobernarse a si mismos/as y llegó a decir con total
desparpajo: “Yo afirmo que somos la primera raza del
mundo, y que cuanto más del mundo habite la raza británica, mejor
será para la humanidad.
Organizó y financió expediciones
armadas para conquistar territorio y es así que en 1880 logró
conquistar las ricas y fértiles tierras al norte de Transvaal, que
el mismo bautizó con el nombre de “Rodesia” en honor a su
propio apellido.
En 1881 fue elegido miembro del
parlamento de la Colonia del Cabo, basando su plataforma política en
la extensión del dominio británico a todo el continente a
través del sometimiento de los pueblos que lo habitaban. En realidad
quería asegurar y expandir la protección que la Corona le brindaba
a sus minas y a sus dominios personales. En 1890 se convirtió en el
primer ministro del la Colonia del Cabo, desde el poder político
impulsó leyes para restringir el derecho de voto a la población
negra, consolidar el control blanco sobre la tierra y reforzar la
infraestructura ferroviaria en favor de la minería.
Cecil Rhodes murió de manera
imprevista el 26/03/1902 a los 48 años a causa de complicaciones
respiratorias derivadas de su arma. Para la élite británica sigue
siendo un héroe imperial pero para el pueblo africano su recuerdo
siempre estará asociado al racismo y el saqueo.
En 1922 la parte sur de Rodesia (actual
Zimbabue) se negó a integrarse a la Unión Sudafricana y pasó a ser
un territorio colonial autónomo con un autogobierno en manos de la
minoría blanca. La población africana siguió siendo
marginada de la tierra, el voto y los derechos políticos.
En 1953 Rodesia del sur se fusionó con
el Protectorado de Rodesia del norte (actual Zambia) y con el
Protectorado de Nyasalandia (actual Malawi) y formaron la Federación
de Rodesia y Nyasalandia. En dicha libre asociación, la economía y
la defensa estaban sujetas a la Corona pero muchos aspectos
internos quedaron bajo el control exclusivo de cada una de las unidades administrativas.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, el
Imperio pirata entró en decadencia y comenzó a desmantelar sus
colonias en África. Los “parámetros británicos” de
descolonización les otorgó a los/as africanos/as plenos derechos
políticos para que estuvieran listos para autogobernarse. El proceso
de descolonización hizo que los colonos blancos comenzaran a perder
su influencia de manera paulatina pero irreversible. El nuevo
contexto hizo que la Federación de Rodesia y Nyasalandia se
disolviese en 1963. En 1964 Rodesia del Norte se convirtió en Zambia y Nyasalandia en la actual Malawi.
Rodesia del Sur no aceptó la
independencia bajo los “parámetros británicos”, la minoría
blanca (un 5% de la población) se negó tajantemente a perder el
poder y a ser gobernada por seres que consideraban “inferiores.”
Rodesia del Sur se aisló del resto del continente y en 1964
radicalizó aún más su postura aislacionista y racista cuando el
supremacista y anticomunista Ian Smith se convirtió en primer
ministro. Al asumir el cargo aseguró: “No habrá un gobierno
africano en este país, ni en mil años.”

La comunidad internacional presionó para lograr una total descolonización del continente africano, eso
hizo que Smith declarara la independencia unilateral del Reino Unido
el 11/11/1965. El Reino Unido se negó a aceptar la independencia sin
democracia racial, Rodesia fue el primer caso desde la independencia de
Estados Unidos en 1776 que una colonia se independizaba de manera
unilateral del Reino Unido. La ONU y las grandes potencias de la
época (EEUU, la URSS y la emergente China) e inclusive el régimen supremacista
sudafricano (presionado por el Reino Unido) se negaron a reconocer la
independencia de la autodenominada República de Rodesia.
Las sanciones internacionales ahogaron
la economía rodesiana que subsistió gracias a la autosuficiencia y
el contrabando (armas, petróleo y repuestos para maquinaria) con
Sudáfrica y Mozambique, aún en manos portuguesas.
En 1964 la opresión de la minoría
blanca sobre la mayoría africana desencadenó una sangrienta y
prolongada guerra civil conocida como “Guerra de los pastizales”
(Bush War) que duró 15 años. El conflicto enfrentó al ejército
rodesiano (integrado por la minoría blanca) con dos guerrillas
nacionalistas marxistas integradas por africanos. Por un lado estaba
la ZANU (Zimbabwe African National Union) liderada por Robert Mugabe,
apoyada y financiada por la República Popular China y por el otro la
ZAPU (Zimbabwe African People's Union) liderada por Joshua Nkomo,
apoyada y financiada por la URSS. El gobierno de Smith, aislado y
asfixiado económicamente se rindió en 1979 por no contar con los
medios materiales y humanos para continuar la guerra. Se estableció
un gobierno de transición integrado por el propio Smith y el obispo
anglicano africano Abel Muzorewa. Así surgió el Estado transitorio
de Zimbabue Rodesia entre el 1/06/1979 y el 12/12/1979. Zimbabue
significa “casas de piedra” en lengua shona (en referencia
histórica a las ruinas del antiguo Reino de Zimbaue)
Entre los meses de septiembre y
diciembre de 1979 se celebraron en Londres las conversaciones de paz
entre el gobierno provisional y los líderes de ambos grupos
guerrilleros que llevaron a la firma del Acuerdo de Lancaster Houuse
el 8/12/1979. El acuerdo establecío que Rodesia volviera a manos
británicas hasta que se celebraran elecciones libres bajo
supervisión de la propia Corona y que las guerrillas abandonaran de
manera transitoria la lucha armada y garantizaran el derecho de los
blancos a la propiedad privada. En febrero de 1980 se realizaron las
elecciones en donde ambos líderes guerrilleros compitieron por
separado. El partido de Robert Mugabe (ZANU PF) ganó por una
abrumante diferencia. Robert Mugabe fue nombrado primer ministro y el
18/04/1980 el naciente Zimbabue declaró su independencia formal del
Reino Unido.
Parecía que la libertad por fin
alcanzaría a una población que estuvo mas de un siglo marginada y
excluida en su propia tierra, pero no fue así. Entre 1983 y 1987
Mugabe inició una sangrienta purga política para eliminar a los
opositores. Joshua Nkomo y su grupo retomaron la lucha armada para
oponerse a la megalomanía de Mugabe. El nuevo “amo”
de Zimbabue envió a su tristemente célebre “Quinta Brigada”,
que había sido entrenada en la República Popular Democrática de
Corea, a eliminar la insurgencia. Las tropas gubernamentales
perpetraron una sangrienta carnicería conocida como “la masacre de
Gukurahundi” en la que fueron asesinados cerca de 30.000 civiles.
Para terminar con la nueva guerra civil, Mugabe nombró a Nkomo
viceprimer ministro. Una alianza forzada que no logró la pacificación a largo plazo. Lo cierto es que Zimbabue comenzó a ser gobernado por un dúo de dictadores bananeros.
En Zimbabue se constituyó un modelo
socialista anómalo de partido único que inició una violenta e indiscriminada expropiación de tierras a los pocos agricultores blancos que
quedaban. Las tierras expropiadas no fueron repartidas equitativamente y la medida produjo un colapso agrícola y un éxodo masivo
de población y capital. La inflación se convirtió rápidamente en una hiperinflación
galopante. Llegaron a emitir billetes de “trillones de dólares
zimbabuenses”, la pobreza aumentó exponencialmente y el país
entró en una crisis crónica que aún no logra superar.
En 2017 el régimen de Robert Mugabe (que decía ser el el único "dueño del país") finalizó abruptamente luego de un golpe interno. Fue reemplazado por Emmerson Mnangagwa, pero nada
cambió, la pobreza crónica siguió aumentando y Zimbabue sigue
atrapado en una interminable crisis económica. El capitalismo de
amigos de la era colonial británica fue reemplazado por un falso
socialismo que es básicamente lo mismo que lo anterior, la única
diferencia es que ahora los nuevos amos tienen el mismo color de piel
que sus esclavos.